El problema de hacer el juego más esperado de la historia
Hay una frase que Strauss Zelnick, CEO de Take-Two Interactive, repite desde hace meses en distintos contextos y que dice más sobre GTA VI que cualquier tráiler: que el lanzamiento del juego lo tiene "aterrorizado". No es bravuconería corporativa ni falsa modestia. Es la declaración más honesta que puede hacer el hombre que controla la franquicia más rentable de la historia de los videojuegos cuando está a seis meses de lanzar su próxima entrega. El problema de GTA VI no es si va a ser bueno. Es que las expectativas son tan enormes que cualquier resultado por debajo del perfecto va a leerse como un fracaso.
El peso de doce años de GTA Online
GTA V salió en 2013. En ese momento era el juego más caro de la historia. Costó más de 265 millones de dólares en desarrollo y marketing — una cifra que en 2013 era escandalosa. Lo que nadie anticipó es que ese juego, gracias a GTA Online, iba a seguir generando ingresos doce años después a un ritmo que la mayoría de los juegos nuevos no pueden igualar. Take-Two vivió más de una década de los ingresos de un solo título. Eso es, al mismo tiempo, el mayor argumento para que GTA VI sea extraordinario y la mayor fuente de presión: el sucesor tiene que justificar doce años de espera y superar un estándar que el propio mercado elevó sin que Rockstar tuviera que hacer nada.
Por qué el miedo de Zelnick tiene lógica
El lanzamiento de GTA VI no es un evento de videojuegos. Es un evento cultural. La cobertura mediática va a ser la de un estreno de Hollywood multiplicada por diez. Los jugadores que llevan doce años esperando van a jugar las primeras horas con una lupa. Los analistas financieros van a monitorear las ventas en tiempo real. Los críticos van a escribir sus reseñas sabiendo que están documentando un momento histórico. En ese contexto, cualquier bug visible, cualquier promesa no cumplida, cualquier aspecto del juego que no esté a la altura de lo que los tráilers mostraron, va a convertirse en titular inmediatamente. Zelnick no tiene miedo de que el juego sea malo. Tiene miedo de que el juego sea extraordinario y aun así decepcione a alguien.
Lo que esto dice sobre el estado del desarrollo
Paradójicamente, el hecho de que Zelnick hable con tanta franqueza sobre la presión es una buena señal. Los ejecutivos que ocultan problemas no hablan así — hablan en términos de hitos cumplidos y métricas de confianza. Cuando el CEO de Take-Two dice que el lanzamiento lo aterra, está diciendo implícitamente que el juego ya está en una forma que lo hace real, tangible, inmediato. El miedo de Zelnick es el miedo de alguien que tiene algo que perder porque ya tiene algo construido. Para los millones de jugadores que esperan el 19 de noviembre, ese miedo es la mejor noticia posible.
NOTA DE THELEONIDAPOST — Que el CEO de Take-Two tenga miedo del lanzamiento de GTA VI es exactamente lo que queremos escuchar. Significa que entiende lo que está en juego. Significa que el juego existe en una forma que hace que las consecuencias sean reales. Y significa que Rockstar sabe que no hay margen para mediocridad. El 19 de noviembre no es solo el lanzamiento de un videojuego. Es el momento en que doce años de espera tienen que tener sentido. Nosotros vamos a estar acá para decir si lo tuvieron.
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